04 abril 2009



Sonidos que recubren almas, que engarzan sentimientos con demora
y que dócilmente nos arrojan al recuerdo.

Cuando vengas a mi, hazlo para entorpecerme…
de mi brazo… para que la disimulada apatía se haga más evidente,
para que esa luna que se descuelga siga acariciándome
y tú que ahora te llaman soledad…
convenciéndome.


1 comentario:

  1. No mires al recuerdo, la visión siempre fue engañosa, solamente escucha los sonidos inteligentes que te dejó y llegaste a comprender.

    Aunque se pose sobre tu nariz con alas de colores, tienes la sabiduría y el caracter suficiente para no dejarte convencer por ella.

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