18 abril 2009

Había una vez un cuento,

redactado tan sólo para este momento,

para verse pasar en lo que acontece…

y si te pierdes chúpate un dedo,

alza la mano y mira de que lado sopla…


si vas a dormir… ve hacia el noroeste.


Una luciérnaga,

tranquila frotaba su cola… hacía luz

tan solo para ver lo que barría,

entre matojos y hierbas, la luna le decía…

dime luciérnaga, barres y barres…

y no se estropea la escoba…

tú brillas… acaso es mágica?


Luna, lunita linda,

si tu supieras cuantas escobas gasto

sin que te des cuenta…


La luna entro en silencio

y la luciérnaga siguió barriendo…


soplaba viento del norte…


su escoba hizo que soplara noroeste.



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1 comentario:

  1. Al noroeste voy, pero a tientas, sin luciernagas ni escobas...

    Solo un panda más mareado que yo xD

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