01 julio 2009



Me he sentado a esperar
la mente como un caballo salvaje
lejos de pararse sigue trotando
se revela contra toda cuerda
pone patas arriba al entendimiento
y deja temblando a la consciencia
que ausente de sabiduría habita sin nombre.

Máquina que regula su temperatura,
cibor de carne y hueso que siente
y resiste confiando que se diseñe el troquel
que corte la pieza que hace tanto inventé.

Me he sentado a esperarte
mi querido y alado jardinero,
ven,
y llévame al rincón de las hojas
donde guardas los anhelos
y desechas absurdas pasiones,
ven,
y sólo en susurros te contaré
de secretos y secas pozas,
hablaré sin molestarte
de cómo aprendí a llamarte,
ven,
y párame.



2 comentarios:

  1. Es un poco contradictorio querer que te paren cuando te has sentado a esperar. No corras tanto con la mente que al final el cibor y las piezas que cortas son de un material pesado y pararás sin querer. Muévete con tus olvidados pies ligeros que las pasiones, los secretos y la consciencia fluirán siempre a tu nivel.

    ResponderEliminar
  2. el parame es un no me dejes escapar ? el rio fluye y rapido.hay rios mas rapidos que otros .

    ResponderEliminar