07 marzo 2010


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Atravieso el fino cristal de mis ojos
y desciendo el tronco de este castaño,
cerca de la raíz anudada, esta el pozo
ombligo de cordones y préstamos,
concesiones a la emoción de lo puro
que me apresan a este mundo contaminado.

Atravieso el umbral y me busco..
te busco en mi y no te encuentro,
habitas solo en lo sublime de un sueño
eres sutil caricia y aire de susurro,
te siento cerca aunque estés muy lejos
la distancia al igual que el tiempo
es un brazo tendido para el encuentro
y sintiendo mis pies en el suelo
puedo caminar por tus besos de azul,
eres sol de mares que arropa mi velo.

Regreso serena al sendero
desde aquel precipicio en que te vi lejos
respirando aprendí a acercarme de nuevo
al aliento de mi corazón que es tu sueño.






















Sat Nam



4 comentarios:

  1. Que bonito, amiga...
    Hay amores que no es preciso tenerlos para sentirlos sobre la piel...
    Un beso, bonita.
    Natacha.

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  2. Precioso, pero me sorprende que "LE" busques en ti y no que te busques a ti... ¿"LE" es parte de tu verdad? ¿o "LE" es parte de ti?

    *muchus muxus*

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  3. Me parece de lo más bonito que has escrito, sin desmerecer a cada una de tus selectas intervenciones, en este profundo bosque de sensaciones.

    Besiños.

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  4. A veces creemos desaparecer en nosotros esa caricias que revolucionan nuestros latidos, desvaneciéndose en el tiempo y la distancia, la misma que no siempre somos capaces de mimar al segundo, como si en ello nos fuera la vida, como al principio, y es que no habrá nunca continuidad si no existe el principio y esa continuidad la expresas magistralmente, susurrando el sueño de tenerle cerca...

    Abrazzzusss

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