11 abril 2010

De tantos instantes mojados en este mar de llantos,

se desganan las lágrimas volviéndose ásperas.

Siento pedazos de hielo inmersos en mi agua,

fragmentos punzantes que se clavan como dagas,

nubes que se acercan acariciando en la distancia

para materializarse luego en aves que vuelan raudas.


De tantos intentos sagrados en este puerto sin barcos,

se desesperan las esperanzas por querer levar anclas.

Cuento las palabras vividas desde este mi mundo,

señales inequívocas de que andando, dejé huellas,

pasos que se alejan de los senderos de común rumbo

con fuerzas que saco de la flaqueza de estas piernas.


De tantos impulsos cortados en este devenir de los sucesos

se cuartean las pieles que cubren músculos y almas.

Sueño los lugares donde siento que me guardo del tiempo,

espacios de remanso a donde no llegan las tristezas,

pozos que conservan agua para regar montes

de bellas transparencias, campos sembrados solo de tierras.


2 comentarios:

  1. Es dificil saber de donde procede el desasosiego, y del porqué de toda soledad que nos aflige.
    Debería haber un abrazo para cada alma, y un escuchar para todo lamento que se pronuncia por la falta de amor.
    Me he dejado llevar por ese sabor amargo que arrastran tus palabras escritas, debatiéndome entre las ganas de sumirme en profundidades similares, o desear sacarte a ti de ellas.
    La tarde ofrece desánimos, y yo también seré quién de recogerlos uno a uno.
    Gracias por tu sintonía de soñares, ahora estoy menos solo.
    Besiños.

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  2. Sentir ese estado del alma a veces conlleva la autoría innata de la tristeza y contarla al viento hace de los sueños una posibilidad mas de salir adelante...

    Abrazzzusss

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