09 abril 2010

Hoy me miro y no hay vista que alcance a ver

perdida en las locuras que sueña mi subconsciente.

Intento asomarme y me enredo,

salgo a la calle y absorta camino

solo atenta a las sensaciones que tengo,

y con ellas, teñida por tanto pensamiento.


Una y otra vez desconecto y vuelvo a encender,

confiando en la batería que a duras penas resiste.

Sigo respirandome y ahora me siento,

parada ante el silencio, escuchando a mi cuerpo.


Hay un corazón latiendo bajo este invento.




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