03 agosto 2010


Erase una vez.. una mujer, 
diestra, quizás un poco desarraigada pero honesta, valiente y sobre todo.. 
sincera, confiada. 
Caminaba por la vida con la única ordenanza de su fe, 
paso a paso con su corazón y ocupando la mente en  pensar bien.
Tropezó, y en el suelo estaba tirada, mal herida...
alzó la vista y pidió una mano para poder levantarse,
y que creéis que fue lo que sucedió..
ocurrió que lejos de ayudarla, 
cuando ella poco a poco había conseguido medio levantarse..
vino un human@ y le piso las costillas, 
otr@ que pasaba por allí, se sentó en sus lomos para descansar y refrescarse un rato. 
De pronto, apareció él, el mas humano de toda la humanidad, y sabéis lo que hizo? 
le dio una lametada, y embabosada perdida la dejo tirada, sin un cleenex, sin na de na!

No podía casi ni respirar, 
sus pensamientos se agolpaban esperando en la cola de la objetividad, todos esperaban para ser atendidos, pero su mente estaba demasiado atareada intentando levantarla y ponerla en pie, para ayudarla a enfocar desde el corazón de nuevo.

Qué podía hacer? cómo debía actuar?

























                                          Wu-Wei




3 comentarios:

  1. He leido por ahi que no es lo mismo no actuar que no hacer nada...

    Espero que no actues y hagas algo, o que actues y no hagas algo, pero que funcione lo más coherentemente posible

    ;)

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  2. Al fin y al cabo es lo que nos queda, fríamente la vida es un pasar de todo y todo pasa de nosotros, no siempre es tan trágico, pero de una u otra forma suele suceder y si, esperemos no estar en esta situación o al menos no con todas a la vez, mientras tanto actuar no se hasta donde nos llevaría, por lo pronto intentar levantarse es la mejor opción...

    abrazzzusss

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  3. Que bonito puede ser sentirse autosuficiente... y no dependiente.
    Tu pequeña historia habla de lo penoso que puede ser verse en la dependencia de otros.
    Por eso hemos de pensar en ella antes de vernos inmersos.
    El Tao sabe mucho... pero no es la perfección, ni la salvación.
    Refuerzate a ti misma.
    Besiños.

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