06 septiembre 2010



Desperté
a un tiempo de remanso,
hilos de lo onírico..
adheridos a la consciencia,
que mostraban claramente
la techumbre de mi entramado.

En los brazos  del sueño,
descubrí lo que sin ver,
tanto había estado mirando;
un cielo oscuro y raso
un tapiz,
de soles, planetas y estrellas,
tejas hechas de tierra..
que al fuego se transparentan.

Tiempo 
de un lugar en el que  siendo,
te crecen caracoles de colores..
y si te descuidas,
hasta las piedras cobran vida.

Campos
que del verde tornan al dorado;
con tierra, agua y tiempo,
desde la raíz..
la simiente va creciendo.

Yo,
y como único equipaje,
su manto;
el que cubre mi sueño,
el mismo que me viste
cuando me levanto.


Presente continuo





qué mas quieres que te cuente..


1 comentario:

  1. No es necesario contar más. Si del sueño despiertas siendo tú es más que suficiente ^^

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