19 septiembre 2010



Inmersa en las texturas, múltiples y variadas
de mi pensamiento,
dejo que el sol las riegue y las caliente..
para que el agua que se vierte,
sea delicioso manjar y al tiempo,
nutriente.
Descalza, camino sin pisar
por entre estos dorados y verdes prados,
discontinuos y fugaces,
campos de impalpables sensaciones.

Recorro mis sueños descubriendo lugares
nunca antes imaginables.

Despierto  y quiero abrir las ventanas,
que mis sentidos se embriaguen
de todas las inexplicables
sensaciones.
El deseo duerme bajo las olas,
yo descanso  en la orilla
en un eterno abrazo,  acogida en mi misma.



3 comentarios:

  1. Las texturas del pensamiento...
    a veces conviene pasarles la mano,
    captar sus rugosidades,
    entender su relieve,

    otras veces no es necesario tocarlas,
    porque ellas mismas se restriegan contra nosotros.

    Bien estás...
    en la orilla de tus deseos.

    Besiños.

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  2. "El deseo duerme bajo las olas..." que bueno! Solamente ten cuidado, sé que lo tendrás, caminas despierta, pero es que las olas pueden volverse traicioneras

    Mutxuxutxus!

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  3. Me encanto!! (estoy aplaudiendo euforicamente y no miento)
    Vivi esos versos en algun momento de mi vida y aun no se si algun dia desperte...bello!
    besos,

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