14 agosto 2014

sin lágrimas y sin perseidas



En este Universo que se antoja infinito
nuestro infinitesimal mundo ha encogido,
quizás le pusimos demasiado fuego al principio
o tal vez el desaliento de la humanidad lo esta secando.

El agua se va convirtiendo en un bien escaso
y debemos cultivar el Amor para que siga existiendo el Tiempo;
mientras niños, adultos y viejos caen desfallecidos
ese sube baja se revuelve de los pies hasta el cerebro,
los corazones en medio, atónitos siempre latiendo.

Acechan siniestras curvas que se hacen rectas de lo incierto
una y otra vez, continuamente de lo más extenso a lo más pequeño,
mostrándose a través de un plano que ya nadie da por válido
y bajo los pies, tan solo una imaginaria cárcel de asfalto.








1 comentario:

  1. Tengo la impresión de que la imaginaria carcel de asfalto nunca te atrapará...

    ...y me gusta
    ;)

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